BID: Santiago es la tercera ciudad de A. Latina con el precio más alto en vivienda privada
- Encarecimiento de la tierra serÃa uno de los factores que inciden en este resultado. El valor observado en la capital chilena es superado sólo por los de Caracas y Buenos Aires.
Fuente: El Mercurio
Santiago, Chile. 14 mayo, 2012. La vivienda privada más barata en Santiago cuesta US$ 42.420, en torno a $20 millones. Ese valor sitúa a la capital chilena como la tercera ciudad con el valor más alto para ese producto en América Latina.
Asà lo señala el estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) “Un espacio para el desarrollo. Los mercados de vivienda en América Latina y el Caribe”, que comparó las ofertas habitacionales más económicas que ofrecÃa el mercado privado en una veintena de ciudades de la región.
El análisis señala, además, que una familia en Santiago necesitarÃa ahorrar al menos 21 meses sus ingresos de forma completa para adquirir una vivienda.
En precio, nuestra capital sólo es superada por Caracas (US$ 54.054) y Buenos Aires (US$ 44.228), donde un grupo familiar deberÃa ahorrar durante 3,8 años Ãntegramente sus ingresos para comprar una casa, siendo el perÃodo más largo de la zona.
La vivienda más económica, en tanto, se observa en la capital de Bolivia, La Paz, con US$ 10.983.
Según el informe “hasta ahora los cálculos de asequibilidad se han hecho con el supuesto de que el sector privado puede proporcionar unidades básicas de vivienda a un precio bajo de US$ 15.000″.
Pero añade que “es posible que el sector privado no lo haga por diversos motivos: la falta de interés en ofrecer vivienda para familias de bajos ingresos por dudas sobre la rentabilidad del negocio, las limitaciones crediticias, el alto costo de la tierra o de urbanizar terrenos para uso residencial, las regulaciones excesivas y los altos costos de registro de propiedad”.
A nivel regional, el análisis indica que dentro del costo involucrado en el precio de una vivienda nueva ofrecida por el sector privado, el 60% está asociado a su construcción. Otro 15% a costos administrativos, 12% a infraestructura y 13% al terreno.
Factores
El informe del BID señala que, en Santiago, los valores de la tierra han aumentado sustancialmente. “En los últimos 15 años, el precio real promedio ha crecido a un ritmo anual del 15%”.
Agrega que también se ha encarecido el suelo en la periferia, en zonas donde históricamente se ha concentrado la vivienda social, “pero donde ahora se construyen casas para grupos de ingresos más altos”.
El documento realiza una comparación de precios de lotes de 60 metros cuadrados ubicados fuera de la ciudad donde enfrenta a Santiago con otras cuatro ciudades: Buenos Aires, Rosario, Córdoba y RÃo de Janeiro. Indica que la capital chilena, después de Rosario, es la segunda más cara (US$ 1.852). La más barata es Buenos Aires (US$ 885).
El estudio también menciona el Ãtem costo burocrático, que para Santiago representa el 3,2% del precio de la unidad. Se trata del costo legal asociado a construir una vivienda.
CChC dice que sà hay oferta de vivienda barata
Según el Ãndice Real de Precios de Viviendas (IRPV) elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), los valores para las casas han aumentado 41,2% desde 2004. Los departamentos, en tanto, se han encarecido 17,3% desde igual fecha.
El gerente de Estudios de la CChC, Javier Hurtado, comentó que esa tendencia se explica, especialmente, por la escasez de suelo “que se observa en las principales ciudades del paÃs producto de las restricciones para aumentar su radio urbano y por regulaciones que afectan la construcción de edificios en altura con unidades de menor valor”.
Dijo que otro factor que afecta el precio es el mayor ritmo de demanda frente a la oferta tras la crisis financiera internacional y el impacto de las exigentes normas constructivas de Chile.
A diferencia de lo señalado por el BID, Hurtado precisó que “en nuestro paÃs no se da el fenómeno de que los privados opten por no construir casas más baratas, desatendiendo este segmento, ya que, al existir la polÃtica nacional de subsidios habitacionales, se genera naturalmente la oferta de viviendas para los sectores más carenciados de la población”.