Certificación nacional pondrá énfasis en velar por un buen proceso de diseño, construcción y operación
- Con el objetivo de abordar de manera más amplia el proceso de diseño, construcción y operación de un edificio, el equipo ejecutor y el comité directivo han definido una estructura de categorÃas y variables del método de certificación, que están siendo validadas por diversas instituciones y especialistas.
Santiago, Chile. 26 abril, 2013. Ya va tomando forma la Certificación Nacional-Edificio Sustentable, proyecto cofinanciado por InnovaChile de Corfo, que busca crear una certificación nacional de calidad ambiental y eficiencia energética de edificios de uso público, especialmente con destino en áreas de educación, salud y oficinas, entre otros.
Luego de siete meses de trabajo, el equipo ejecutor y el comité directivo del proyecto llegaron a un primer borrador del método de certificación, revisado y validado por las instituciones mandantes, es decir, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, el Colegio de Arquitectos y la Cámara Chilena de la Construcción, asà como por las instituciones interesadas.
Destacan en este trabajo la consolidación de una estructura de categorÃas y variables del método de certificación. Es asà como ésta fue ajustada hasta quedar en 14 variables agrupadas en dos categorÃas principales: Diseño Arquitectónico Pasivo y Diseño de Sistemas Activos. En ambas se incluyeron dos grupos de variables: en la primera quedó confort ambiental y demanda de energÃa, mientras que en la segunda, consumo de energÃa y consumo de agua.
“Con esta división se busca abordar de forma clara los ámbitos de los que depende principalmente el diseño y cómo estos influyen en el comportamiento ambiental de los edificiosâ€, explica José Tomás Videla, jefe del proyecto.
Otro aspecto relevante es que se han considerado aspectos complementarios que ayudarán a asegurar que el comportamiento ambiental durante la operación responda al buen diseño que se ha certificado. Estos aspectos aluden a las etapas de encargo del anteproyecto, con las condiciones de diseño integrado para la correcta toma de decisiones; también la etapa de obra, para la verificación de la correcta ejecución de los aspectos de diseño evaluados y, por último, la gestión de la operación, que busca generar un compromiso y seguimiento de la gestión y mantenimiento del edificio.
“Los aspectos complementarios se establecen como una serie de procedimientos de verificación que, sin entregar directamente puntaje al Ãndice de calificación de sustentabilidad, aseguran un buen comportamiento ambiental del edificioâ€, precisa el arquitecto.
De esos tres aspectos el más llamativo podrÃa ser el de gestión de la operación, a juicio del profesional, el cual se basará en compromisos de gestión por parte del mandante y administrador del edificio que aseguren una buena operación del mismo.
“Estos compromisos entregarán un sello distintivo en forma adicional al Ãndice de calificación –que hemos llamado sello ‘plus’- y, como contraparte, permitirá hacer seguimiento de la operación de los edificios certificados en el tiempoâ€, cuenta José Tomás Videla.
Con esto no se busca auditar la operación de los edificios, sino por el contrario, “apoyar al administrador y al mandante para que su edificio tenga un buen comportamiento ambiental, es decir, que ahorre energÃa, agua y tenga niveles adecuados de confort interiorâ€, añade.
Este borrador del método incluye las opiniones de diferentes actores, entre los mandantes e interesados del proyecto (Ministerios de Salud, Educación y Desarrollo Social, Colegio de Ingenieros, DuocUC, Chile GBC y la Agencia Chilena de Eficiencia Energética), asà como la visión de otros expertos del sector y los resultados de otros proyectos locales recientes, como el Proyecto Innova Chile “Evaluación de Estrategias de Diseño Constructivo y de Estándares de Calidad Ambiental y Uso Eficiente de EnergÃa en Edificaciones Públicas, Mediante Monitorización de Edificios Construidosâ€, anterior a éste.
Como respuesta también a las opiniones de los distintos actores, se han estado realizando ajustes al modelo de negocio de la certificación para que sea aplicable directamente por el sector público, especialmente para incentivar su aplicación en la edificación existente.
Para continuar con este trabajo de validación, el Instituto de la Construcción realizará dos talleres a fines de abril y cuatro talleres durante mayo, a los que ha invitado a un número significativo de instituciones afines y especialistas para colaborar en las actividades de validación y construcción de puntajes, además de calibración del método del proyecto INNOVA “Diseño e Implementación de un Método Nacional de Certificación de Calidad Ambiental y Eficiencia Energética para Edificios de Uso Públicoâ€.