El megaproyecto que propone renovar la cara del sector Club HÃpico
- Una iniciativa privada sugiere usar una franja del Club HÃpico para desarrollos inmobiliarios. El proyecto es bien visto por la empresa, pero necesita la aprobación de la Municipalidad de Santiago, que conocerá el tema en mayo.
Fuente: La Tercera
El proyecto contempla la construcción de cuatro edificios para oficinas: uno de 36 pisos, otro de 30 pisos y dos de 6 pisos.
Santiago, Chile. 12 marzo, 2013. Una renovación ambiciosa proponen desarrollar los arquitectos de la oficina Marques y Garcés en una zona del casco antiguo de Santiago. La firma, que participó en el proyecto San Alfonso del Mar, trabaja desde el año pasado en una millonaria iniciativa que busca cambiar la cara de la calle Club HÃpico, con la construcción, en un área de 180.000 metros cuadrados de viviendas, edificios de más de 30 pisos para oficinas, un centro comercial y un museo, entre otras cosas. Bajo el nombre de Entre Parques, la iniciativa, que considera una inversión potencial de US$ 1.000 millones, busca la aprobación del municipio de Santiago. Su pronunciamiento es clave ya que se requieren cambios regulatorios para la construcción.
El socio de Marques y Garcés, Jorge Garcés, explica que Santiago tiene áreas, sobre todo en el centro, que son óptimas para hacer una renovación urbana de calidad como ha ocurrido en ciudades como ParÃs o Madrid. “Esta zona está atravesada por dos parques y está en un barrio obsoleto y degradadoâ€, cree. Ello los llevó a idear una propuesta que a la fecha es bien vista por el directorio del Club HÃpico, que tendrÃa que aportar 65.000 metros cuadrados de terreno utilizados hoy para caballerizas. Esta contribución -ya sea vendiendo el terreno o participando como socio en el proyecto- es esencial, ya que representa más de un tercio de la superficie del proyecto. Garcés dice que el año pasado expusieron la iniciativa al directorio del Club HÃpico que encabeza el empresario Carlos Heller. “En el Club HÃpico están muy interesados y están dispuestos a llevarse sus caballerizas a Talaganteâ€, afirma.
Los otros 115.000 metros cuadrados provendrÃan de casas y edificios existentes que deberÃan ser adquiridos o expropiados a sus actuales dueños. “La gente de la zona quiere vender a quien le ofrezca. Para que sea el Estado, primero hay que declararlo de propiedad pública y hay que fijar las reglas del juego. No se puede expropiar por expropiar. Por eso, para que este proyecto se realice es necesaria una decisión polÃticaâ€, dice Garcés.
Los arquitectos proponen construir edificios residenciales por un total de 450.000 metros cuadrados.
Definir uso de suelo
El gerente general de Club HÃpico, Juan Pablo Lira, ratifica el interés en la iniciativa. “En el directorio hubo una buena recepción. Es un proyecto interesante, porque hay un desarrollo para el sector y puede ser atractivo participar de élâ€.
La disposición a trasladar las caballerizas está. “Si todo el barrio va en esa dirección (de aceptar la iniciativa), indudablemente no nos quedaremos atrás, porque un proyecto de esa envergadura lógicamente que trae progreso a todo el barrio. Esto porque se van a poder instalar buenas oficinas y también departamentosâ€, dice Lira.
Sin embargo, el ejecutivo reconoce que la iniciativa no será fácil de realizar, ya que requiere de la aprobación de la Municipalidad de Santiago y del Ministerio de Vivienda para permitir la edificación en altura. “Cuando se hizo el cambio de uso de suelo, hace un año y medio, se aprobó que este sector fuera residencial, pero con una altura máxima de 20 metrosâ€, cuenta Lira.
Garcés asegura que es primordial que el municipio quiera hacer un plan seccional de la zona a intervenir -desde la calle General Rondizzoni hasta Club HÃpico-, y definir la finalidad que tendrá cada centÃmetro cuadrado del terreno. Esto es, especificar densidad, altura y uso de suelo.
Por eso es vital la reunión que tendrá en mayo con la nueva alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, quien ya ha manifestado su rechazo a nuevas construcciones en altura. “Me temo que ella no será muy partidaria del proyecto. Lo primero que hizo cuando llegó fue paralizar todos los permisos y esa fue una señal de que se iba oponer a esto. Pero nunca se sabe, puede que considere que en Santiago los proyectos de renovación son necesarios y que es mejor hacerlos bien en lugar de hacerlos sin ningún tipo de ordenâ€, señala.
El año pasado, Garcés se reunió con el entonces alcalde Pablo Zalaquett, a quien, según cuenta, le gustó el proyecto, pero dijo que esperarÃa la reelección para trabajar en él. “Creo que la iniciativa puede ser viable, porque es inevitable que se produzcan renovaciones urbanas en el centro de Santiago. El centro se está transformando en un terreno totalmente provinciano, avejentado y obsoleto y si no hay una renovación urbana consistente, organizada, armónica, bien planificada y global, Santiago se va a empezar a morir solaâ€, sostiene Garcés.
Con esta propuesta, justifica, la gente no necesitará vivir en Chicureo o Huechuraba para tener espacios verdes cerca de su casa. “Este es un sector privilegiado. Es un terreno ubicado entre dos parques, el O’Higgins y el Club HÃpico, y las viviendas que estamos pensando están orientadas a que tengan todas vista hacia el club. Además, hay una conexión directa con el Parque O’Higginsâ€, según Garcés.
Por el lado de Av. Rondizzoni planean la construcción de un mall de 130.000 metros cuadrados y de un bulevar de 20.000 metros cuadrados.
Búsqueda de socios
El proyecto contempla la construcción de cuatro edificios para oficinas: uno de 36 pisos, otro de 30 pisos y dos de 6 pisos. Estos últimos, estima, podrÃan destinarse a oficinas ministeriales. Además, los arquitectos proponen construir edificios residenciales por un total de 450.000 metros cuadrados. Por el lado de Av. Rondizzoni planean la construcción de un mall de 130.000 metros cuadrados y de un bulevar de 20.000 metros cuadrados. Junto con esto, pretenden levantar un museo de arte contemporáneo frente a la nuevas sedes que construye la Universidad de Chile en calle Beauchef, llegando a Blanco Encalada.
Para no entorpecer el flujo vehÃcular se ha pensado ensanchar y soterrar la calle Club HÃpico. “Sale casi gratis, porque igual hay que hundir la calle para hacer estacionamientos subterráneos. No será una obra mayorâ€, comenta.
Actualmente, la iniciativa no tiene un inversionista definido, debido a la falta de permisos municipales, pero se ha conversado con potenciales interesados. “Hemos tenido muchas conversaciones con grandes inmobiliarias y grupos de inversionistas. Incluso nos llegó un interesado internacional: la agente inmobiliaria Doris Pokras nos ha manifestado que la fundación de Donald Trump está interesada. Estamos fijando fechas para mostrarles el proyectoâ€, adelanta.
El arquitecto indica que el camino que queda es largo, porque el proyecto equivale a la construcción de 7 u 8 complejos como Costanera Center, por lo que se puede demorar más de una década. Detalla que primero tiene que tener la venia del municipio y luego cambiar el uso de suelo, regulación que puede demorar hasta 5 años. En el camino, podrán retomar las conversaciones con inversionistas e incluso con Club HÃpico para definir su eventual participación como socios. “Eso es lo que hemos pensado y ellos también. No hemos conversado con el grupo Bethia o la familia Solari. Los del Club HÃpico se han quedado en el segundo plano para esperar cómo reaccionan las autoridadesâ€, señala.
Juan Pablo Lira indica que la decisión la tomarán los dueños, pero que, hasta ahora, no hay agendada una nueva reunión con los arquitectos. “Cuando estén los permisos y los inversionistas, se puede volver a conversarâ€, dice.