Calles con adoquines de Providencia se convertirán en zonas de conservación
- Se trata de seis vÃas, entre las que se cuentan Pedro de Valdivia, Manuel Montt, General Bustamante y Almirante Simpson.
Fuente: La Tercera
Santiago, Chile. 21 febrero, 2013. A fines del siglo XIX, las calles que conformaban el sector de Plaza Italia comenzaban a ser pavimentadas. Estaban cubiertas con adoquines fabricados en las canteras del cerro San Cristóbal y ya comenzaban a evidenciar daños, debido al paso de los carruajes. Varias calles cercanas a la zona fueron también remodeladas, sin embargo, otras tantas permanecieron igual.
Hoy en Providencia quedan seis calles empedradas. No todas son asÃ; varios tramos, de hecho, están pavimentados.
Para conservar esta parte de la historia, la comuna de Providencia decidió declarar esas vÃas como Zonas de Conservación Histórica. Esto quiere decir que no podrán ser intervenidas -ni con nuevos adocretos ni con pavimento- de no mediar un permiso municipal.
“Queremos preservar algunos valores de principios del siglo XX. En este caso, los adoquines y algunas acequias que corren por la calle Pedro de Valdiviaâ€, afirma el director de Barrios y Patrimonio del municipio, Angel Cabeza.
La protección regirá para calles como Pedro de Valdivia, Manuel Montt, General Bustamante, Almirante Simpson (donde está la Casa de Cena) y Arturo Burhle (paralela a la anterior).
Antes de que puedan entrar a la categorÃa de protegidas, es necesario repararlas. Por eso, la municipalidad comenzó por Av. Pedro de Valdivia hace dos meses. “Con un costo de 300 millones de pesos, se han estado cambiando los adoquines quebrados, y los sueltos se están reasentandoâ€, aclara Cabeza.
A fines de este año, las seis vÃas debieran estar refaccionadas para asÃ, en 2014, comenzar con el trámite que permitirá conservarlas como patrimonio.
A principios del siglo XX se creó el Parque Metropolitano de Santiago y los artesanos que trabajaban en la cantera del San Cristóbal tuvieron que buscar otra. Encontraron la de Colina, que desde entonces nutre a la capital con sus “ladrillosâ€.
AhÃ, en el cerro conocido como Pan de Azúcar, un grupo de artesanos se encarga de fabricarlos. Saben del trabajo con piedras, pues el oficio ha pasado de familia en familia.
“Desde que se fundó Santiago que se hacen adoquines. Incluso habÃa indÃgenas que los hacÃanâ€, agrega Cabeza.
No solamente Providencia ha impulsado este tipo de iniciativas. Hace dos años la comuna de Santiago hizo lo propio y decretó como patrimonio municipal sus 41 calles de piedras. “Muchas de las piezas han sido retiradas y almacenadas en bodegas. Esto para que en caso de que alguna se dañe, se aprovechen las antiguas previamente reparadasâ€, señala el subdirector de pavimentación de la comuna, Sergio Droguett.
Entre las vÃas protegidas se cuentan las del barrio ParÃs-Londres, la calle Nueva York, José Miguel de la Barra, Esmeralda y Estados Unidos. “El lugar que más adoquines tiene en Santiago es el patio de acceso al Parque O’Higgins. Tiene siete mil piedrasâ€, cuenta Droguett.
La alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, explica que al municipio le interesa la recuperación de los barrios, porque son parte de la identidad de la ciudad. “Esto incluye a fachadas (de antiguas casonas) y calzadas, pues son parte del paisaje urbanoâ€, asegura.
En Las Condes también quedan calles con adoquines. Se trata de los alrededores de la Plaza Loreto, en El Golf; el acceso a la Iglesia Los Dominicos; y los estacionamientos de Av. Presidente Errázuriz. Sin embargo, según indican en la municipalidad, estos lugares no están protegidos.