Paneles solares generarán 60% de energÃa que usa aeropuerto de Arica
- Inversión asciende a $180 millones, aportados por el Fondo de la Innovación de la Competitividad.
Fuente: El Mercurio
Santiago, Chile. 14 mayo, 2012. Un sistema de generación eléctrica, compuesto de 152 paneles solares, aportará el 60% de la energÃa que demanda el aeropuerto de Chacalluta, en Arica. La iniciativa, según las autoridades presentes en la inauguración, podrÃa ser replicada en otros terminales de la zona norte.
Según el subsecretario general de la Presidencia, Claudio Alvarado, las instalaciones permitirán conocer su rendimiento y proyectar cómo podrÃa aplicarse en otros lugares. “Junto con generar energÃa, este sistema tiene la ventaja de que no causa dificultades ambientales e invita al diseño de polÃticas públicas, las que permitan una utilización intensiva”, señaló Alvarado.
El jefe del aeropuerto de Chacalluta, Rodrigo Silva, explicó que al tratarse de la primera planta que alimenta un terminal aéreo, la Dirección de Aeronáutica deberá hacer un estudio para evaluar la conveniencia de su instalación en otros recintos, “lo que me parece bastante factible”, indicó.
Para el intendente de Arica, José Durana, es un “hito que permitirá que la región se convierta en la capital del sol y de las energÃas renovables”. El proyecto involucró una inversión de $180 millones, los que fueron aportados por el Fondo de la Innovación de la Competitividad.
Para el senador Jaime Orpis “es el comienzo de un gran desarrollo, porque nuestro paÃs tiene ventajas en energÃa solar, y el costo de su producción ha ido bajando a nivel mundial”.
Fernando Román, representante de la empresa Solventus, socia en el proyecto, expresó que “ya no es necesario visitar otros paÃses para conocer las aplicaciones de la energÃa solar, un recurso viable y económico para gran parte de Chile”.
El académico de la UTA y jefe del proyecto, Alejandro RodrÃguez, explicó que el plantel tendrá a su cargo la mantención de las instalaciones, en las que se vigilará su comportamiento frente a la acción del clima y los efectos que la humedad y el viento puedan causar en las estructuras metálicas.