¿Por qué es mejor un cierre de negocio que una promesa?
- La promesa de compraventa es más demorosa y mucho menos flexible. Además, en el cierre de negocio cada paso queda escrito y detallado.
Fuente: Las Ultimas Noticias
Hay dos formas de acordar la venta de una propiedad: firmando una promesa o haciendo un cierre de negocio. Al primero lo rige el Código Civil y al segundo, el de comercio. Ambos tienen la misma validez, pero algunos corredores prefieren ocupar el cierre de negocios.
“Para los corredores es más rápido el cierre de negocios, porque la promesa incluye otros temas como los deslindes de la propiedad, y sólo se firma en la notarÃa. El cierre yo lo puedo resolver directamente con las partes. Además permite que éstas puedan negociar más el valor de la operación. Con la promesa debo tener zanjado el valor final y toda la negociación previa es sólo verbal. En cambio, con el cierre queda estipulado por escrito todo el proceso de negociación previo, la oferta, contraoferta, hasta que se llega al monto definitivo. Para uno como corredor es un modo más serio y sencillo de presentarle las ofertas al cliente”, cuenta Andrea Castillo, de Valmart Propiedades.
Por otro lado, la persona que vende tampoco puede subirse por el chorro y cobrar lo que quiera por su Vivienda, por más que en este momento los precios de las propiedades estén por las nubes. “Si le van a pagar al contado, el dueño puede ponerle el precio que se le antoje. Pero si le van a pagar a través de un crédito hipotecario, no, porque el banco realizará una tasación de la propiedad, contratando tasadores externos, que si determinan que el valor real es mucho menor al que el propietario lo está vendiendo, sencillamente no le dará el crédito al interesado y el negocio se vendrá abajo”, comenta Castillo.
Los tiempos de entrega de la propiedad también hay que tenerlos claros de antemano. Comprando con crédito hipotecario, no tendrá la propiedad antes de dos o dos meses y medio desde el momento en que firmó el cierre o promesa. “Primero hay que sacar varios documentos, como el certificado de hipotecas y gravámenes. Esos papeles se van al banco para ser revisados; luego de todo eso se firma la escritura”, añade la corredora.